editar-textos-copywritingEsta entrada está escrita por Nuria González.

Cuenta la leyenda que Titivillus se pasea a sus anchas entre quienes escriben y publican textos.

Pero ¿quién es Titivillus?

Un escurridizo súbdito de Satanás de origen medieval, cuya misión consistía en introducir errores en el trabajo de los monjes escribanos y de los cajistas de las imprentas, cuando se despistaban o perdían la concentración.

Y ha conseguido sobrevivir hasta la era digital.

Realmente, era la manera en la que antiguamente se justificaba la presencia de errores ortográficos, gramaticales y de redacción en un texto. Este pequeño demonio se convirtió en el chivo expiatorio perfecto que absolvía de culpa a los autores.

Como lector de Maïder, ya conoces la importancia que tiene la forma en la que te comunicas con tu audiencia y con tus lectores; por eso aplicas fórmulas de copywriting.

Sin embargo, como sabes, el juego de la seducción no depende de un único factor.

El copy tiene un aliado, la edición de textos…

Esta es la línea de defensa ideal para mantener a Titivillus a raya.

edición-textos-copywring¿Sigues creyendo que en internet cuidar un texto no es importante?

Te equivocas.

Los errores ortográficos y gramaticales, las erratas, los descuidos, la adecuación del lenguaje, la estructura, la jerarquía de las ideas… TODO es importante; y no tenerlo en cuenta puede hacerte perder ventas.

Sí, sí; como lo oyes.

La empresa Fact-Finder, especializada en la búsqueda y en la navegación online del mercado europeo, concluyó en un estudio que los errores ortográficos y las traducciones incorrectas suponen la pérdida del 20% de las ventas de los negocios digitales.

Y hay más. No solo reducen las ventas, sino que también dañan gravemente la imagen de marca.

Global Lingo, realizó una encuesta en la que comprobó que el 59% de los usuarios digitales abandonan una web si presenta un texto descuidado y evidentes faltas de ortografía.

Además, el 74% aseguraron que tienen en cuenta la calidad de los textos de las páginas webs que visitan y que los errores despiertan desconfianza, al tiempo que disminuye la profesionalidad y la credibilidad percibidas.

Hoy estoy aquí para ofrecerte algunos consejos con los que enriquecer tus mensajes escritos y, en definitiva, la comunicación con tus clientes y lectores.

(Tranquilo, me he propuesto no usar tecnicismos lingüísticos). ;-)

 

1. Las frases demasiado largas rompen la concordancia

Tanto en los textos de tu web como en los correos electrónicos, procura evitar las frases excesivamente largas.

Además de ser pesadas de leer, tienen un peligro: se pierde el hilo de la redacción y se generan errores sintácticos.

Es muy frecuente que, como consecuencia del uso de oraciones subordinadas, un verbo que debe ir en singular aparezca de repente en plural (o viceversa), por lo que el lector (tu cliente) puede sentir confusión.

Eso, si no se ha dormido antes de acabar de leer la frase.

Dime cómo te quedarías si te llega a la bandeja de entrada algo como esto:

“Nuestra empresa se ha consolidado como una referencia en el sector, por haber sabido reconocer las necesidades de los clientes, ya que nuestra experiencia nos confirma que la disponibilidad de nuestros servicios, junto a nuestra flexibilidad y sensibilidad, además de la absoluta confidencialidad que ofrecemos, hace que encuentres en nosotros la solución ideal a tus requerimientos y, en consecuencia, podemos afirmar que su satisfacción está garantizada si nos elige como opción de entre las distintas opciones del mercado”.

Te digo cómo me dejó a mí: ojiplática.

Esta verborrea, además de contener errores, ni soluciona mi problema como cliente ni me muestra cómo podría solucionarlo.

Así que opta por frases cortas, directas y sencillas.

2. Accesible/asequible

Salvo en su acepción “fácil de comprender”, que ambos términos comparten, conviene no confundir estas dos palabras.

Asequible significa “que se puede comprar o adquirir” y “que tiene un precio moderado”.

Accesible significa “aquella persona o cosa a la que se puede acceder o llegar sin dificultad” o “persona de carácter afable”.

Por tanto, un jefe es accesible o no lo es (dependerá de su carácter), pero no será asequible. Del mismo modo, los precios de un negocio pueden o no ser asequibles, pero no accesibles.

3. Infringir/Infligir

Infringir es “incumplir las normas”, mientras que infligir es “causar un daño o imponer un castigo”.

Así que es incorrecto decir “no inflijo la ley para evitar multas” (debería ser infrinjo) o “le han infringido un castigo ejemplar” (debería ser infligido).

La forma híbrida inflingir es incorrecta siempre.

4. Circunloquios

Consiste en utilizar más palabras de las necesarias para expresar una idea o un concepto. Por lo tanto, es preferible:

  • Conocer a tener conocimiento
  • Considerar a tener en cuenta
  • Poder a estar en condiciones de
  • Llamar por teléfono a efectuar una llamada telefónica
  • Comunicar a hacer saber
  • Atender a prestar atención
  • Manifestar a poner de manifiesto
  • Descenso a evolución descendente
  • Opinar a ser de la opinión de
  • Acabar a dar por finalizado
  • Avisar a dar aviso
  • Presentarse a hacer acto de presencia

5. Redundancias

Las redundancias (o pleonasmos) se refieren a palabras, expresiones o enunciados cuyo significado ya está expresado de forma distinta, por lo que restan agilidad y concisión al texto.

Algunos ejemplos comunes son:

  • Actualmente en vigor
  • Arrecido de frío
  • Aterido de frío
  • Asomarse al exterior
  • Caso muy extremo
  • Constelación de estrellas
  • Coordinados entre sí
  • Encargado de la misión de…
  • Entrar dentro
  • Exultante de gozo (o de alegría)
  • Casualidad imprevista
  • Hablar tres idiomas diferentes
  • Insistir de nuevo
  • Pisar encima
  • Prever con antelación
  • Utopía inalcanzable
  • Unanimidad de todos
  • Periodo de tiempo

6. Me entiendes/Me explico

Seguro que te ha pasado alguna vez. Te están explicando algo y de pronto te lanzan esta pregunta: “¿Me entiendes?” o “¿sabes lo que quiero decir?”.

Inconscientemente, esta forma de preguntar traslada la responsabilidad de la comprensión del mensaje al interlocutor (“si no me entiendes, es porque tienes un problema de comprensión o porque no te enteras”).

Ahora bien, si en su lugar se utiliza “¿me explico?”, la responsabilidad recae sobre el que habla, por lo que el interlocutor respira tranquilo y no toma ninguna actitud defensiva (por insignificante que sea).

De modo que evita este tipo de fórmulas cuando trates con tus clientes (tanto en correos electrónicos como en conversaciones) y estarás más cerca de tenerlos a tu favor.

7. Cacofonías

Se trata de sonidos que se repiten internamente en una frase y que generan una musicalidad incómoda y molesta en la lectura.

Por ejemplo, “se apoderó de él un terrible terror que lo dejó sin saber qué errores corregir” o “estando cantando mi hermano, fueron llegando los invitados”.

Para evitar las cacofonías, no hay truco mejor que leer el texto en voz alta. Si en algún momento parece que algo “chirría”, no dudes y edita la frase.

8. Muletillas y latiguillos

Las muletillas son expresiones o palabras que se intercalan innecesariamente en el lenguaje y sirven de apoyo en la expresión (hablada o escrita).

No aportan valor al discurso y transmiten pobreza expresiva.

Ejemplos de muletillas frecuentes son:

  • Valga la redundancia
  • Si se me permite la comparación
  • Como aquel que dice
  • Por así decirlo
  • De alguna manera
  • Digamos
  • La verdad es que

Los latiguillos son expresiones que se repiten, sobre todo porque se ponen de moda.

Por ejemplo, “quiero decir”, “para nada”, “como muy”, “lleva tu negocio al siguiente nivel” y similares.

9. Arroba como letra

La arroba (@), hoy por hoy, NO es una letra; es un símbolo.

Sin embargo, es frecuente dudar de qué hacer cuando queremos englobar a hombres y mujeres sin caer en un supuesto machismo o en la pesadez de casos como “emprendedores y emprendedoras”, “autónomos y autónomas”, “todos y todas”…

En español, el masculino es el “género no marcado”; es decir, el que engloba ambos géneros.

Personalmente, no me siento en absoluto discriminada por ello. Es una mera cuestión de economía lingüística.

Así que deja de sentirte mal por utilizar el masculino si te refieres a hombres y mujeres.

O por lo menos no te sientas peor que si utilizas la arroba, que ni siquiera es una letra.

10. Uso de tú y vosotros

Del mismo modo que no es coherente tutear a los clientes en la web y tratarlos de usted en los correos electrónicos, hay que evitar alternar indiscriminadamente el tú y el vosotros.

Esto es habitual en las redes sociales, porque los negocios se relajan demasiado al escribir en este canal.

Si en Facebook hablas a tu audiencia de tú, perfecto; pero hazlo siempre así. Y si te diriges a ella como vosotros, perfecto también.

Lo importante es que no cambies a lo loco, porque pierdes coherencia.

O hablas en singular o hablas en plural. Piensa que cuando escribes estás manteniendo una conversación.

¿Al hablar cara a cara con un cliente o con un amigo pasas del tú al vosotros? No, ¿verdad? Pues al escribir, lo mismo.

Las tres preguntas clave que te harán ver la importancia de cuidar la edición de tus textos

Cuidar la forma en la que presentas tus textos es importante para retener clientes, mejorar tu reputación digital y tu credibilidad como marca.

En definitiva, podemos resumir su importancia con estas tres sencillas preguntas:

1. ¿Los errores ortográficos y gramaticales incrementan las conversiones? NO

2. ¿Eliminar los errores y optimizar la redacción supone un valor añadido de calidad de cara a tus clientes y lectores? SÍ

3. ¿Publicar buenos textos es algo exclusivo y al alcance solo de unos pocos? Definitivamente, NO

 

Ahora, es tu turno. ¿Cometes alguno de los diez errores? Espero tus impresiones en los comentarios.

¿Te has quedado con ganas de más?

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73 personas han opinado...

Comentarios

  1. ¡Hola hola! Voy intentar crear un comentario sin poner demasiadas vocales al final de la palabra a modo de énfasis y utilizar amabas exclamaciones jaja (soy muuuuucho de hacer esto o de hacer esto!!! jeje )

    Me ha parecido buenísimo y muy original así que Nuria enhorabuena y Maïder fantástica invitada a tu casa, genial ;)

    Lo que más me ha chiflado ha sido lo del tú/vosotros y el @. El @ cada vez lo veo más y la verdad no me gusta demasiado, y no le veo sentido como tú bien dices.

    Lo del tú/vosotros yo por ejemplo utilizo vosotros en el grupo privado de Facebook que tengo, tú en la fan page y en la web. Me siento cómodo con esa forma de escritura y mi audiencia también. Pero totalmente de acuerdo que hay que ser coherente, cuando se pierde coherencia, se pierde todo…

    Gracias chicas :) Un abrazo!

    • Hola, Alejandro:

      ¿Sabes qué? Lo de alargar las palabras con vocales, para enfatizar… ¡también lo hagooooo! ;) Eso sí, solo en conversaciones con amigos; en un entorno más personal que profesional. Con clientes, puede ser “peligroso”, porque la cercanía que transmite no todo el mundo la recibe bien.

      Respecto al uso de la arroba como letra, tienes razón; cada vez se ve más. En el fondo creo que es por lo que explico: un miedo a parecer machista.

      Por lo que cuentas, utilizas el tú/vosotros de una forma muy coherente y con lógica, así que solo puedo darte mi enhorabuena ;)

      Alejandro, muchas gracias por tus palabras y por comentar. ¡Qué alegría que te haya gustado!

      Un abrazo,
      Nuria

    • El uso de la @ es una forma de visibilizar el machismo que existe en el lenguaje.

      ¿Es correcto utilizar el masculino como genérico? Por supuesto, porque el lenguaje responde a nuestros valores, pero afortunadamente los valores cambian y el lenguaje evoluciona.

      Creo que la mayor parte de las personas que hacemos uso de la @, no es por una cuestión de ignorancia, como tú apuntas, sino de ideología.

  2. Guau! Menudo pedazo de post te has sacado Nuria, enhorabuena! Y enhorabuena también a Maïder por traer a esta pedazo de invitada.

    La verdad es que estoy muy de acuerdo en todo lo que dices. Yo suelo revisar la ortografía siempre antes de publicar un post (supongo que estudiar Derecho y que te bajen la nota por los errores ortográficos ayuda a tener más cuidado jaja), pero reconozco que desde que estoy en internet me estoy relajando.

    Al final, estamos rodeados de frases y expresiones coloquiales, de signos de puntuación mal empleados, y un sinfín de cosas más que damos como normales, que al final todos acabamos cayendo sin querer en esa trampa a no ser que tengamos cuidado.

    De hecho yo me he visto representado en varios de los puntos que comentas jajaja. Sobre todo en el de las coletillas. Supongo que muchas veces nos perdonamos a nosotros mismos cuando usamos estas “herramientas” para hacer los textos más cercanos y similares nuestra voz.

    Y muchas gracias por el punto 9! Alguien con autoridad como tú tenía que decirlo :)

    Un fuerte abrazo a las dos! (y por favor, sed piadosas si la redacción de este comentario es mejorable porfa jaja :D )

    • ¡Qué alegría tener al gran Borja por aquí! ;-)

      ¿Ser piadosa con tu comentario? ¡Por supuesto! No soy partidaria de mandar al paredón a nadie por cometer una falta de ortografía (o varias). Todos nos equivocamos.

      Lo importante es tener en cuenta que un texto publicado debe pasar por un filtro de edición. No solo para corregir erratas y errores, sino también para revisar que las ideas estén bien expuestas, bien organizadas, que las palabras son las adecuadas para conectar con tu lector… En definitiva, se trata de cuidar el cómo tanto como el qué.

      Como dices, internet invita a relajar las formas; sin embargo, los usuarios tienen en cuenta la redacción, independientemente del rango de edad.

      Es cierto que los más jóvenes (16-24 años) son más permisivos, pero en este caso podríamos hablar de la función educativa que tiene un texto correcto (por aquello de que cuanto más lees, mejor escribes… si lo que lees está bien escrito, claro).

      Respecto al uso de coletillas para resultar más cercano, puedes ser cercano sin utilizarlas. Son expresiones que no aportan nada, así que si prescindes de ellas, te harás un favor a ti y se lo harás a tu lector (porque le evitas invertir tiempo en leer palabras vacías).

      Me alegro de que te haya gustado que mencione el punto 9 (el uso de la arroba). No es una letra, así que no la usemos como tal. El masculino es el género no marcado, por lo que su uso no es una cuestión de discriminación. El lenguaje no es machista ni feminista. Todo depende de cómo se utilice; depende de las personas, no del código en sí.

      Borja, muchas gracias por pasarte a comentar y por tus palabras; son motivadoras. :-)

      Un abrazo,
      Nuria

  3. Buenos días Nuria, muchas gracias por tus clases de gramática.

    Estoy segurísima de que cometo mas de un error. Me ha llamado mucho la atención el uso del @.

    En cantidad de textos de redes sociales aparece, y obviamente acabo llevándolo a la práctica como un

    acierto, jijiji.

    Cuánto me queda por aprender!!!

    Un saludo y gracias de nuevo por compartir con nosotros tus conocimientos.

    Marta

    • Hola, Marta:

      Tienes razón; el uso de la arroba se está extendiendo mucho. En mi respuesta al comentario de Borja mencioné la función educativa que tiene un texto bien escrito, precisamente por lo que dices: lo ves en tantos sitios que lo consideras correcto..

      Creo que cuando publicamos un texto, somos responsables de cómo usamos el lenguaje, porque el lector se fijará en el contenido, pero también en la forma. Y si ese texto en concreto se convierte en una fuente de referencia, que esté redactado correctamente tiene importancia.

      Me alegra que hayas aprendido algo nuevo y que te haya resultado útil el artículo.

      Por cierto, ¡todos tenemos aún mucho que aprender! ;-)

      Un abrazo y gracias por comentar,
      Nuria

  4. Felicidades, Nuria!!!!!!!!!!!!!
    Es la primer vez que leo un post tuyo y me ha entusiasmado! Soy periodista y me he visto reflejado (para mal) en muchos de los defectos que apuntas.
    Acabas de ganarte un fiel seguidor!
    Muchas gracias por tus aportaciones que, confío, me sirvan para cuidar más mis textos que, con la excusa de la rapidez, solemos descuidar en la profesión. En muchos casos, los textos periodísticos (informaciones principalmente) son los peores que se pueden encontrar y eso, para alguien que trabaja con las palabras es simplemente demencial.
    Muchas gracias, de verdad!

  5. ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡Felicidades, Nuria!!!!!!!!!!!!!
    Es la primer vez que leo un post tuyo y ¡me ha entusiasmado! Soy periodista y me he visto reflejado (para mal) en muchos de los defectos que apuntas. ¡Acabas de ganarte un fiel seguidor!

    Muchas gracias por tus aportaciones que, confío, me sirvan para cuidar más mis textos que, con la excusa de la rapidez, solemos descuidar en la profesión. En muchos casos, los textos periodísticos (informaciones, principalmente) son los peores que se pueden encontrar y eso, para alguien que trabaja con las palabras, es simplemente demencial..

    ¡Muchas gracias, de verdad!

  6. Hola, Jose Luis:

    Sí, la inmediatez que conlleva internet es la gran excusa para no mimar los textos… En tu profesión está a la orden del día (salvo en el diario “20 minutos”, que tiene correctores en plantilla).

    Estoy de acuerdo contigo en que los que trabajamos con las palabras debemos cuidar cómo publicamos los textos. Muchas veces he leído informaciones respecto a las cuales los usuarios no utilizan los comentarios para hablar del contenido, sino para resaltar la falta de edición.

    No me canso de decirlo: un texto poco cuidado resta credibilidad. Y la credibilidad es básica para generar confianza. Si cae una, cae la otra, como fichas de dominó.

    Si te has convertido en un nuevo seguidor, ¡bienvenido! Espero que me acompañes durante mucho tiempo. ;)

    Gracias por unirte a la conversación y por tus palabras.

    Un abrazo,
    Nuria

  7. Me ha gustado mucho el post Nuria. Soy de las que cuando escucha o lee lo de “subir arriba”, “Baja abajo” ….me chirría el oído y cuando lo has nombrado no he podido remediar la media sonrisa.
    Creo sin embargo que soy de las que usa coletillas ante la duda de si me explico bien. Cuidaré esa parte un poco.
    Gracias por los consejos!
    Un abrazo grande
    Sandra

    • Hola, Sandra:

      Si utilizas coletillas porque temes no estar explicándote bien…, a juzgar por cómo te has expresado en tu comentario, no tienes motivo para sentir esas dudas. Así que puedes decirle adiós a las coletillas. ¡Sin miedo! ;-)

      “Bajar abajo”, “subir arriba”, “entrar dentro”, “unanimidad de todos”… Innecesario y, como dices, chirría.

      Me alegro de que los consejos te resulten útiles.

      Muchas gracias por tus palabras y por comentar.

      Un abrazo,
      Nuria

  8. Felicitaciones, Nuria!
    Me encantó tu artículo, especialmente por la síntesis que has hecho de los errores más comunes.
    Soy filóloga y me he dedicado durante mucho tiempo a enseñar Gramática a estudiantes de Periodismo. En mis ratos libres me dedicaba a la corrección editorial.
    Estoy convencidísima de todo lo que dices. Podría contarte miles de ejemplos que certificarían lo que dices en tu artículo, pero te doy sólo uno: el de una famosa periodista entrevistando a un ex-presidente y que por no conocer los matices de la conjugación verbal se perdió la noticia de su vida y de mandar a este señor a los tribunales de justicia… (Ojo: esto no ocurrió en España.)
    Un abrazo!
    Cristina

    • Hola, Cristina:

      ¡Guau!, me has dejado con ganas de conocer los detalles de la historia de la periodista y el expresidente (investigaré el asunto).

      Tu ejemplo viene como anillo al dedo por si alguien dudaba aún de la importancia de cuidar la expresión.

      Gracias por tus felicitaciones y por tus palabras.

      Un abrazo,
      Nuria

      • Hola, Nuria:
        Acá te doy otro ejemplo no español (para no herir susceptibilidades).
        Una familia tenía una asistenta cuyo contrato estipulaba un plazo anual de renovación del mismo. Se terminó el año y decidieron no renovárselo.. La empleada llevó el caso a tribunales, apoyándose en lo que decía el papel:

        “El contrato tendrá vigencia a partir del 1º de enero de 2010. Hasta el 31 de diciembre el horario de trabajo será de 8 a 18 hs., con derecho a una hora para comer, etc.” (Estoy cambiando un poco los datos.)

        En realidad, se les había colado un punto antes del “Hasta el 31 de diciembre…” y faltaba otro delante de “El horario de trabajo…”. Era un punto muy paseandero…

        El juez consultó a la Academia de la Lengua de su país para fundamentar su sentencia; falló a favor de la empleada. ¡El contrato no tenía fecha de caducidad!

        Y después te dicen que para qué los puntos y las comas, si no valen para nada…

        Un abrazo,
        Cristina

  9. Confieso haber hecho uso (pero no abuso) de la @ y haber pecado de circunloquio alguna vez¿Latiguillos? ¡Probablemente! Me ha encantado el post, tan claro y lleno de ejemplos ¡Gracias Nuria!

    • Hola, Mariana:

      Me alegro de que el contenido del artículo te haya gustado.

      Latiguillos y circunloquios los hemos usado todos alguna vez (yo también). Lo importante es procurar ser conscientes para evitarlo.

      Gracias por tus palabras y por unirte a la conversación.

      Un abrazo,
      Nuria

  10. Hola Maider, como siempre un artículo interesante. Me gusta repasar los usos correctos del lenguaje, pues la práctica hace que no se pierda la corrección.
    Quiero hacerte notar un error ortográfico que achaco a los correctores ortográficos: lo correcto es “infligido” y no “inflijido”, como aparece en el artículo, en el punto 3.
    Un cordial saludo y gracias por compartir día tras día la riqueza de nuestra lengua.

  11. Hola Nuria, me ha encantado tu post pero me gustaría hacerte una pregunta: ¿cómo se llama a la madre que pierde a un hijo? Cuando es el caso contrario (un hijo pierde a sus padres) le llamamos huérfano, pero a la inversa no hay un término que lo defina. Duele mucho y, en nuestra lengua, invisibilizados situaciones simplemente no mencionándolas.

    Por eso, y porque trabajo en Save the Children, te pido que no llames incorrección al lenguaje inclusivo. Creo que cualquier esfuerzo que hagamos desde el lenguaje de dar voz a las vulneraciones por temas de género, es poco :)

    Magnifico el post, como ves tengo que aplicarme varias normas ;)

    Un abrazo.

    • Hola, Clara:

      Para una madre que ha perdido a su hijo sí tenemos en español una palabra: “huérfana”. Es la segunda acepción de “huérfano” en el diccionario de la RAE: http://dle.rae.es/?id=KlM0Mgt

      En cuanto al lenguaje inclusivo, no lo he calificado de incorrecto en ningún momento; o, al menos, no ha sido esa mi intención.

      Claro que debemos cuidar y proteger aquello que sea vulnerable. Cuando hablé de la arroba (creo que ha sido lo que ha motivado tu comentario, y corrígeme si me equivoco) quería dejar claro que no es una letra y, por lo tanto, no debemos usarla como tal.

      Y para justificarlo, expliqué que, en español, el masculino es el género no marcado.
      .
      Si decimos “los niños están jugando en el patio”, las niñas están incluidas. Sin embargo, en “las niñas están jugando en el patio” los niños quedan excluidos.

      Es pura economía lingüística y no considero que el lenguaje sea culpable de caer en feminismos, machismos ni discriminaciones. El lenguaje es una herramienta. Somos las personas las que lo utilizamos de una u otra forma.

      Los desdoblamientos (emprendedores y emprendedoras, niños y niñas) convierten los textos en algo farragoso y restan claridad al mensaje.

      Confío en haber aclarado mi postura.

      No obstante, te dejo un par de enlaces interesantes, que tratan el lenguaje inclusivo:
      – Wikilengua: http://www.wikilengua.org/index.php/Lenguaje_no_sexista
      – Fundéu: http://www.fundeu.es/noticia/lenguaje-inclusivo-6151/

      Un abrazo y gracias por comentar,
      Nuria

  12. Hola Nuria,

    Qué maravilla el aprender mejoras para nuestra comunicación, y de esta manera tan buena!

    Yo la verdad es que, desconocía la palabra “Circunloquios” y… sí, esto lo tengo que mejorar. Espero dentro de poco convertirlo en “Habilidad” mía también :)

    ¿Y qué decir de las “Cacofonías”? Pues otro tanto de lo mismo. Últimamente sí que leo lo que escribo antes de enviarlo, pero claro… Mejorar en el día a día es 1 de mis lemas!

    Termino dando las gracias también a Maïder y a las personas que comentan, porque se aprende mucho de los testimonios también.

    Abrazos y que sigan los éxitos!

    • Hola, Pilar:

      Yo soy de las tuyas, me gusta aprender y mejorar día a día. ;)

      Leer un texto antes de enviarlo es crucial. Si escribes rápido, es posible que se cuelen erratas, errores o que incluso te comas alguna palabra (esto a mí me pasa a veces). Así que, si últimamente estás leyendo tus palabras antes de hacerlas públicas, ¡enhorabuena!; es una práctica muy sana.

      Las cacofonías se detectan con facilidad leyendo en voz alta.

      Los circunloquios, latiguillos y muletillas, son poco recomendables en el habla y en un escrito hay que procurar huir de ellos.

      Me alegro mucho de que te haya gustado el artículo y de que te sirva.

      Un abrazo,
      Nuria

    • Gracias a ti, Pilar y a todos los que habéis comentado este artículo. Yo también siempre digo que lo mejor está en los comentarios, se aprende mucho de los demás y es genial poder compartir opiniones. Un abrazo.

  13. Hola,

    ¡Enhorabuena por el post! Sigo el blog desde hace un tiempo y me parecen súper interesante los temas que tratáis. Este en particular lo he encontrado muy útil y me he quedado asombrada con el apartado de circuncoloquios. No sabes la de veces que los empleo pensando que son correctos (¡¡¡Y soy de las que no le gusta hacer faltas!!!).

    Saludos y … ¡A seguir escribiendo!

    • Hola, Carolina:

      Para evitar abusar de los circunloquios, cuando revises el texto antes de publicarlo (o enviarlo si es un correo electrónico) te recomiendo que te fijes en si puedes decir lo mismo con menos palabras.

      La edición es una cuestión de hábito y de práctica, así que, como dices, ¡a seguir escribiendo! ;)

      Gracias por tus palabras y por unirte a la conversación.

      Un abrazo,
      Nuria

  14. Hola Nuria, ¡qué contenido más útil!

    En mi caso estoy trabajando en las frases largas porque me lío a escribir y tengo que poner freno. También me ha gustado mucho lo que comentas al respecto del uso de tú y vosotros. Yo he decidido hablar de tú en todos los canales con mis clientes o potenciales clientes, por diferentes motivos: por cercanía y para que el lector se dé por aludido, una forma de captar su atención.

    Un abrazo,

    • Hola, Ana:

      Qué alegría saber que te resulta útil el artículo.

      ¿Te lías a escribir y tienes que frenarte? Te entiendo; tengo peligro con un teclado delante ;-)

      Haces bien en revisar las frases largas y tratar de hacerlas simples. Evitas perderte tú sola en tu propio discurso y que se pierda el lector y se sienta confuso con el mensaje.

      El uso de tú o de vosotros, como digo en el artículo, es opcional; lo importante es que haya coherencia. Personalmente utilizo el singular, porque es una forma de captar la atención y de conseguir implicación por parte del lector.

      Gracias por tu comentario.

      Un abrazo,
      Nuria

  15. Hola Nuria, me encanta tu artículo. Soy una maniática de la ortografía pero no me había dado cuenta en la importancia de la sintaxis. Es muy fácil caer en la redundancia, cacofonías y circunloquio, aunque a veces lo utilizo más como recurso expresivo o para dar énfasis a algo concreto. Y sobre todo me ha gustado lo del masculino genérico. Hoy en día están saliendo numerosos artículos en detracción del masculino genérico. Yo, como tú, no me siento para nada discriminada y me pone bastante nerviosa las personas que utilizan las dos formas (femenino y masculino) en sus discursos. Me hacen distraerme y perder el hilo…
    Prondré más cuidado en mis textos ahora que sé todo esto…
    Gracias!!!

    • Hola, Noemí:

      ¡Qué bien que te haya gustado el artículo! Muchas gracias por tus palabras.

      Como le dije a Clara, el desdoblamiento de las palabras (usar el masculino y el femenino) oscurece el texto, dificulta la lectura y puede resultar verdaderamente cansado leer hasta el final.

      Si utilizas los circunloquios, las cacofonías y las redundancias como recurso expresivo, ¡fantástico! Es cierto que hay ocasiones (en textos literarios, sobre todo) en las que son muy útiles y refuerzan el mensaje.

      Un abrazo,
      Nuria

  16. Hola Nuria,

    Me ha encantado el post. Sigo a Maider y no me pierdo ninguna actualización. A partir de ahora te añado en la lista también :)

    Estoy de acuerdo con no usar muletillas. Hay una que siempre intento evitar, pero nunca encuentro la frase correcta, a ver si me podéis ayudar.

    Cuando hablo por teléfono con un cliente y quedo en enviarle un presupuesto por mail, o cualquier otro documento, luego siempre empiezo el correo diciendo: “tal y como acabamos de hablar por teléfono, te adjunto….”. Quiero dejar de usar esa frase, pero no sé cómo. Nunca encuentro la frase correcta y por falta de tiempo al final la acabo usando con cara de horror mientras la escribo. ¿Alguna sugerencia?

    Muchas gracias!

    • Hola, Andrea:

      Hablar del bolsillo no es cómodo. Posiblemente te ocurra y por eso te cuesta encontrar alternativas. Sin embargo, el mejor consejo que puedo darte es: escribe sin miedo y sé tú misma.

      Te garantizo que este cambio de chip hará maravillas por ti (y te lo digo yo, que cuando lancé mi blog tenía pánico escénico y me costaba horrores escribir una línea).

      Te voy a contar un truco del almendruco. Después de saludar al cliente, no vayas tan al grano.
      En lugar de escribir directamente “tal y como hemos hablado, te adjunto el presupuesto” (imagino que después escribes una frase de cierre y poco más), resume los puntos clave de la conversación, resalta los beneficios que obtendrá por contratarte a ti y el valor que le aportarás.

      Después, menciona que le envías el presupuesto. Y si tienes que aclarar algo al respecto, procura que tu explicación no suene a justificación.

      Ahora, ya que pides sugerencias específicas, se me ocurren estas posibles:
      – Permíteme que repase…
      – Como recordarás…
      – Según hemos hablado…

      Es más, tu fórmula, si la aprovechas para destacar los beneficios (antes de mencionar el presupuesto) no es mala opción.

      Espero que mi respuesta te resulte útil.

      Un abrazo y gracias por pasarte a comentar,
      Nuria

  17. …Y lo de los puntos suspensivos…. ¿Qué me dices…? A mi me pone un poco nervioso…. es como esa gente que deja las frases sin terminar… como en el aire…
    Es como lo de las interrogaciones o exclamaciones solo al final de la frase!! Y por duplicado o por triplicado??? No, hombre, no!!!

    • Hola, Pablo:

      Ya… sé a qué te refieres… con lo de los puntos suspensivos… ;-)

      Estarán bien o mal empleados en función del contexto. Hay ocasiones en las que de forma voluntaria se quiere transmitir que la frase queda inacabada. En este caso, su uso está justificado.

      Otra cosa es, como indicas, utilizarlos a lo loco y a lo bailo.

      En cuanto a los signos de interrogación y de exclamación, sí, es más que frecuente verlos solo al final. Y, sí, ¡¡por duplicado!! ¡¡¡¡¡¡¡¡¡O hasta el infinito y más allá!!!!!!!!

      Maïder escribió hace un tiempo un artículo sobre ello: https://www.maidertomasena.com/quieres-vender-no-cometas-error-de-copywriting-en-tus-contenidos/

      Un texto puede enriquecerse una barbaridad si prestamos atención a la puntuación y moderamos el entusiasmo.

      Gracias por comentar, Pablo.

      Un abrazo,
      Nuria

  18. ¡Arg! Me acabo de ver una repetición de “es como” en dos frases seguidas. Me pasa por no revisar y editar antes de publicar, jeje.
    Por cierto, Nuria, felicidades por el post, me ha encantado.

    • Hola, Pablo:

      ¡Ja, ja, ja! Equivocarse no importa; lo importante es darse cuenta y poder corregirlo.

      La labor de edición antes de publicar es francamente útil. No obstante, no te fustigues si revisas y luego descubres un error. Recuerda que Titivillus está al acecho… ;-)

      Además, hay una frase (que tengo publicada en mi web) que dijo un lingüista del siglo XVI (Andreas Schottus) y es totalmente cierta: “Cuando leemos el trabajo de otros, tenemos los ojos de un lince; cuando leemos el propio, somos ciegos como topos”.

      Un abrazo,
      Nuria

  19. Buenísimo!!
    Reconozco que soy de las que ha pecado alguna vez con la “@”, y con los puntos suspensivos también.
    Apunto todo y a seguir mejorando.
    Sigo mucho a Maider y, a partir de ahora, a las dos!

  20. Totalmente de acuerdo en todo. Cuando una empresa publica algo con errores tipográficos -y no digamos ya de ortografía- me da vergüenza ajena, transmite sensación de dejadez, urgencia y/o poca profesionalidad. Soy Filóloga, aunque no de Hispánicas, y siempre me han chirriado un montón de expresiones que citas, (me viene a la mente la redundancia “más mayor que”). El problema es que hay tanta gente alrededor que las utiliza, que al final se acaban pegando. Deberíamos intentar hablar mejor ya que nuestro lenguaje es muy rico. Y estoy de acuerdo contigo: no me siento para nada discriminada porque se use el masculino para englobar a los dos géneros. Utilizar el símbolo de la @ me hace daño a la vista, pero confieso que en las mínimas ocasiones en las que lo he utilizado, se ha debido a intentar ser políticamente correcta y no por convicción propia. Odio que estén todo el día hablando de “hombres y mujeres”, “trabajadores y trabajadoras”. Es una tontería que nos hemos inventado en España. Un saludo y gracias por el post.

    • Hola, Laura:

      Estoy de acuerdo contigo. Las webs de los negocios (sean del tamaño que sean) que son un campo de errores lingüísticos transmiten dejadez y falta de profesionalidad. La calidad de los textos es un factor determinante para conseguir resultados.

      Es verdad que hay expresiones que, de tanto escucharlas, uno piensa que son correctas (aunque no lo sean). Esto pasa mucho con los gerundios y con los pronombres posesivos (“delante mío” es incorrecto; lo correcto es “delante de mí”).

      Sí, el español es un idioma muy rico y tenemos que aprovechar el tesoro que tenemos. Incluso forma parte de nosotros, porque nuestro pensamiento se basa en el lenguaje. ¡Cómo no va a ser importante cuidarlo!

      Muchas gracias por tus palabras y por unirte a la conversación.

      Un abrazo,
      Nuria

  21. Cuando he leído el apartado “Miedo a parecer machistas” no he podido soltar un “¡Cuánta razón!” y menear mi cabeza en afirmación.
    Cada día me encuentro más con este problema en todos los ámbitos posibles desde las conferencias, cursos hasta los blogs. Yo que tengo dos tengo que ser enfática.
    Mi primer blog es para un público de mujeres a quienes les hablo con cierto aire emocional y obviamente en femenino.
    Mientras que en el otro estoy orientado a gerentes (mujeres u hombres) mi blog es para líderes… me sentiría ridícula diciendo (o escribiendo) “Los líderes y liderezas o líderas” jajaja hay cosas aceptables como presidenta y cosas fuera de mi comprensión aún. Pero el mundo te va a criticar por ejemplo conmigo quienes conocen mis dos proyectos sienten que en uno soy yo y en el otro finjo, cuando solo se trata de adecuar el tono de comunicación a los públicos… pero hay personas poco convencidas.

    Además del @ en España y mi país México yo veo mucho esto: “Lxs personxs que están en pie de lucha por los derechos de todxs” de verdad que quedé en ojos cuales platos. ¡X! es una letra… pero ¡Qué letra!

    Bien no me extiendo más, mega genial post. ¡Gracias Nuria y Maïder! He aprendido mucho hoy.

    • Hola, Gabriela:

      ¡Es cierto! También se ve mucho el uso de la -x- como indicativo de ambos géneros. Es un apaño horrible, a mi parecer.
      En el caso de “lxs personxs” por “las personas” es, sencillamente, ridículo; como lo fue en su día “miembros y miembras del Congreso” o como tantos otros ejemplos que podríamos mencionar.

      Por cierto, el femenino de “líder” es “lideresa” ;)

      Gracias por pasarte a comentar.

      Un abrazo,
      Nuria

  22. Cuando hay consejos para escribir mejor no me los pierdo nunca.
    Sobretodo teniendo en cuenta que soy italiana y escribo en español. No quiero parecer poco profesional con un texto lleno de faltas, pero también confío en la comprensión de mis lectores, ya que a veces sin querer hago traducciones directas desde el italiano.

    Pero lo que dices Nuria sobre que un texto lleno de faltas ahuyenta lectores u clientes, es totalmente cierto. Yo soy la primera que me di de baja de una newsletter porque los artículos de esta blogger estaban repletos de faltas de ortografías super evidentes incluso para mi que no soy madre lengua: todas las palabras que necesitaban acento tónico no lo tenían! Esto si que me chocó mucho y dejé de leerla. Me ponía de los nervios.

    Así que intentaré mejorar cada vez más mi escritura para evitar dar esta sensación a mis lectores, que esto ¡sí que me da miedo!

    Un fuerte abrazo a ti Nuria y a Maïder por abrirte las puertas de su blog.

    • Hola, Valentina:

      Seguro que tus lectores, que te conocen y saben cuál es tu lengua materna, te perdonan los pequeños errores (siempre y cuando sean eso: pequeños fallos comprensibles).

      Como dije en otros comentarios, el cuidado de la escritura es importante, también, porque cumple una labor educativa. Tú eres un ejemplo de ello. Como italiana que eres, cuando lees en español, estoy convencida de que no solo valoras el contenido del texto, sino que también te fijas en la forma, para aprender vocabulario, expresiones, ortografía, gramática… Si el texto está mal escrito, lo que aprendas, puede estar mal aprendido.

      Me alegro de que te haya resultado útil el artículo.

      Un abrazo, y gracias por pasarte a comentar,
      Nuria

    • Valentina, es un placer leer tu blog, no se cuantas personas revisan tus textos, pero siempre me ha parecido correctos.

      ¡Saludos cordiales!
      Miguel A.

  23. Un post sensacional. Felicidades, Nuria y Maïder, me ha encantado y lo comparto ahora mismo porque cada párrafo me animaba a seguir leyendo 😉

  24. Muy bueno el post; enhorabuena tanto a la autora, como a la dueña del blog.

    Lo del @ como mezcla del masculino y femenino, cada vez se ve más. A mí, a veces a nivel privado, me piden échale un vistazo a este texto o ¡anda escríbeme un texto con esta idea, pero que quede bien!; y cuando utilizo el masculino, pues no me da la gana (así de claro) de escribir niños y niñas, y pongo directamente niños, el comentario siguiente es: Adela, que son niños y niñas, pon el símbolo del @, y nada, no hay forma de convencer a la gente.

    Lo que dices de un texto con errores ortográficos o con fallos gramaticales, ciertamente, da una impresión pésima. Es obvio que delante de un cliente, quedas ……………..fatal.

    Enhorabuena por tu post.

    • Efectivamente, Adela. Un texto con errores ortográficos y gramaticales transmiten falta de cuidado y poca profesionalidad.
      Y más allá de la imagen que se genere de cara a los clientes, considero que debemos cuidar los textos por el sencillo hecho de querer hacer las cosas bien. Prestar atención a estos errores debería formar parte del control de calidad interno de todo negocio.

      En cuanto al uso de la @, tienes razón, hay mucha gente que defiende su uso, ya sea por temor a parecer machista o porque lo ha visto escrito tantas veces que realmente creen que es correcto.
      Me ocurre como a ti: me niego a escribir “niños y niñas” y similares. La lectura de textos así es francamente cansina.

      Muchas gracias por tu palabras y por pasarte a comentar.

      Un abrazo,
      Nuria

  25. Hola Nuria,

    Muchas gracias por el post. Después de leerlo, me he dado cuenta de la cantidad de errores que cometo a la hora de escribir: muletillas, latiguillos, los famosos “me entiendes”.

    En cuanto a las redundancias, discrepo en una de ellas:

    – caso muy extremo. Yo no lo incluiría como tal. Caso es un término muy genérico como para definirlo como redundancia.

    Gracias de nuevo por el post, abrazos!

  26. Hola, Miguel Ángel:

    Ya has dado el paso más importante para corregir los errores: ser consciente de ellos.
    Todos utilizamos latiguillos y muletillas al hablar, pero hay que tener cuidado de no llevarlos a la escritura, porque afean mucho un texto.

    Respecto a la redundancia de “caso muy extremo”, puede que no quedara bien explicado en el artículo. La redundancia no viene por la palabra “caso”, sino por la unión entre “muy” y “extremo”, puesto que “extremo” no necesita un intensificador como “muy”. Algo es extremo o no lo es, pero no puede ser un poco extremo o muy extremo.

    Me alegro mucho de que te haya gustado el post. 😃

    Un abrazo,
    Nuria

  27. Nuria Gracias por el contenido de este post.

    Cuando alguien mantiene la elegancia y la simplicidad al escribir me resulta muy atractivo, simplicidad como la describía Leonardo da Vinci “la mayor sofisticación”.

    Un abrazo desde Colombia.

    Rocío

    • Rocío, gracias a ti por las palabras tan bonitas que me dices.
      Me alegro mucho de que te haya gustado el artículo.

      Un abrazo,
      Nuria

  28. Enamorada del este blog que acabé de conocer.
    Sin igual dentro de mundo de blogs en español donde la realeza solo habla de moda.
    .

  29. Muy buenas las anotaciones para esto de los trucos de edición para el copyright, es lo que prácticamente llamaría, control de calidad. El mensaje que enviamos a nuestros clientes y usuarios en general, es siempre algo que sea “digerible” para ellos, que lo reciban agradablemente o al menos le llame la atención por el primer contenido mostrado desde el titulo, pues es la primera impresión, esa fuerza de choque que es traducida como el famoso “amor a primera vista”.

    A mi mismo me atrajo la atención de este post, a parte de lo limpio que se ve a la vista.

    Saludos

    Juan

    • Efectivamente, Juan: la edición y la corrección de un texto es parte del proceso de control de calidad, y así debería considerarse en cualquier negocio.

      Desde luego, nada como una imagen impoluta para crear una buena impresión y enamorar a primera vista a los posibles clientes. Y si no se enamoran, por lo menos que la puerta quede abierta para una segunda cita. ;)

      Gracias por pasarte a comentar y por tus palabras.

      Un abrazo,
      Nuria

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